Aquel día día de Santiago, salio algo mas caluroso de lo normal. Las ventanas dobles y ovaladas del "Salón de Abajo", estaban abierta - y nunca mejor dicho- de par en par; estaban esperando"el matine', donde chocos y mayores bailaban. He ahí porque había relevo generacional. Francisco y Casimiro ensayaba una y otra vez, el conocido bayon; " Tengo ganas de bailar en alegre compás; donde se ponis aprueba el segundo tambor, donde un "palillo" tenia que pasar por él. Antes habíamos asistido a misa. con ... (ver texto completo)