Anarquía, porros, cerveza fría. ¿Te estás reformando? -Bien, entonces Herrera es tu sitio: Naturaleza y vida tranquila de pueblo, sin el ajetreo de la ciudad que lleva a la autodestrucción. Gente amable y divertida, sin complejos. Por desgracia, el mal también habita entre nosotros: los olivos no son lo que parecen, los perros están rabiosos y los gatos siempre han sido traicioneros. Mira, un hombre feliz y otro allí, y otro, y otro, ... Sólo puedes estar en Herrera, ¡aaay!, unos tanto y otros tan ... (ver texto completo)