La antigua calle de la Perra, en los años cuarenta (y sobre todo por las puertas falsas) era muy distinta a la actual. Los números pares terminaban en la casa de Eugenio “Culopuerco”, y los impares –que se quedaban bastantes más cortos- se agotaban en la que hoy es la casa de Eugenio “el Obispo”.
Quisiera contar una anécdota sobre la primera y otra sobre la segunda.
La picaresca,
El padre de los actuales “Culopuerco”, que son Eugenio, Fidel y Tomás, regentaba una taberna en la casa antes ... (ver texto completo)
Quisiera contar una anécdota sobre la primera y otra sobre la segunda.
La picaresca,
El padre de los actuales “Culopuerco”, que son Eugenio, Fidel y Tomás, regentaba una taberna en la casa antes ... (ver texto completo)