Todo eso está muy bien, pero pertenece al pasado. Hace 20 o 30 años sería un texto muy actual. Ahora
Extremadura ya no está olvidada, ni en la cola de ningún
tren, ni se arrastra, ni pide
pan, ni favores. Extremadura es una región actual, en todos los sentidos, y no tenemos nada que envidiar a nadie.