Las tableras estaban llenas de “blandones”, que así se llamaban a los cirios, eran encendidos en el centro del crucero, alrededor de un catafalco vestido de color negro con ribetes y cruz dorada, presidido por la cruz procesional con manga negra; la cruz poisa mangas de todos los colores como los ornamentos del sacerdote incluso los corporales.. Las lamparillas, se ponían preferentemente en la capilla de la Ánimas Benditas. Imaginémoslo por un momento como olería la iglesia…. Con todo encendido… ... (ver texto completo)
Empezaba a resonar los responsos que empezaban y cualquiera se los sabía: “ Requiem eternam et lux perpetua luceat eis…”; aunque tuvo que pasa algunos años para saber lo que decíamos. Pero en fin, llegaba el 30 de Noviembre (falta tan sólo 8 días…) y se celebraba la festividad de San Andrés, La procesión era más de…. CONTINUARÁ. Saludos.