RELATOS AL ATARDECER-CCLXXXIV
LA SOSPECHA. Un día, un hombre perdió su hacha en el bosque, y empezó a sospechar del hijo de su vecino. Todo en él le indicaba que se trataba del ladrón, observó la forma de caminar del muchacho y le pareció que, efectivamente, andaba como un ladrón, observó su forma de hablar y pensó que hablaba igual que un ladrón, y observó minuciosamente sus gestos. No tenía ninguna duda, eran los gestos de un ladrón.
Pero días después, encontró su hacha tirada en el valle. Y ... (ver texto completo)
LA SOSPECHA. Un día, un hombre perdió su hacha en el bosque, y empezó a sospechar del hijo de su vecino. Todo en él le indicaba que se trataba del ladrón, observó la forma de caminar del muchacho y le pareció que, efectivamente, andaba como un ladrón, observó su forma de hablar y pensó que hablaba igual que un ladrón, y observó minuciosamente sus gestos. No tenía ninguna duda, eran los gestos de un ladrón.
Pero días después, encontró su hacha tirada en el valle. Y ... (ver texto completo)