Largo y tortuoso es el camino, lejos están el agua, la alfalfa y mi descanso. Cuando el hambre es mi más fiel compañía, no hay consuelo ni razón para este camélido de nombre Siroquín. Abandonado por mi amo cuando no me necesita, no tengo más compañía que la soledad y mi preciada libertad, que ya es bastante para mí en ausencia de quien me cabalga en mejores tiempos.
Dejé muy lejos mi añorado desierto. Ahora troto sin rumbo por verdes paisajes extraños para mí. Fuentes, arroyos y mares se muestran ... (ver texto completo)
Dejé muy lejos mi añorado desierto. Ahora troto sin rumbo por verdes paisajes extraños para mí. Fuentes, arroyos y mares se muestran ... (ver texto completo)