¡Ja, ja! cuanto me alegro, lo decía mi tío Manolito Rifeño. " Posi Urdi " las higueras en cuestión adornaban la Iglesia, la que estaba en cima de la pila Bautismal medía más de tres metros. Pero los higos no podían comerse por que la savia, leche o lo que fuera que soltaban era sumamente abrasivo y algunos valientes que hacían la prueba salían con los "jocicos t´o jinchaus" y les duraba bastante tiempo lo cual les hacía parecerse al bobo de Coria, así que no me extraña nos llamaran locos "Jiguerolos". ... (ver texto completo)
Lo que sabes...