Joder, el que habia en mi
casa, junto con las estrevedes, las llares, las sartenes, los cuchillos de la
matanza, las tijeras lanares y muchas mas cosas este
verano cuando mi madre fue al
pueblo resulta que habian entrado algun hijo de rumana y seguramente de catorce pares de rumanos, y se las habian llevado.
Creo que por el pueblo tambien hay una lacra con esta gente, que lastima no pillarlos con las manos en la masa...