CAMPANARIO: Edad Contemporánea de Campanario...

Edad Contemporánea de Campanario
A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 quedó integrado en el Partido judicial de Villanueva de la Serena.[2] En el censo de 1842 contaba con 1383 hogares y 5406 vecinos.[3]

A mediados del siglo XIX crece el término del municipio porque incorpora a La Guarda.[4]

El desarrollo demográfico, urbano y social del núcleo que arranca del siglo XIX, se va manifestando poco a poco hasta llegar al XX, concretamente, en 1849 contaba con 900 casas habitadas, aunque la consistorial se declara en muy mal estado, lo mismo que la cárcel. El número de vecinos era de 4.383 y 5.406 almas, y seguían ejerciendo las escuelas de niños y niñas citadas a finales del siglo XVIII, así como otro edificio destinado a hospital para pobres. También, hay algunas novedades en cuanto a la importancia que adquieren algunos monumentos religiosos, ejemplo de ello es que a mediados del siglo XIX la Ermita de los Mártires es citada con la categoría de iglesia.

Con el crecimiento del pueblo, el ensanche empezó a tomar forma llegando al tramo final de la calle Real, configurándose “El Arrabal”, donde podemos contemplar posiblemente los mejores ejemplos de la arquitectura de finales y principios de siglo ataviada con magnífica decoración modernista en sus fachadas. Las Casas del Arrabal, son sin duda reflejo del dominio señorial y poder nobiliario que perduraba aún en estas fechas.

Durante la guerra civil, el aspecto artístico y monumental del pueblo quedó seriamente dañado. El frente, situado en estas tierras, hace que Campanario se convierta en uno de los escenarios donde se desarrollarán los acontecimientos más importantes y de mayor repercusión para el posterior desenlace de la contienda. Todavía son apreciables las trincheras de estos años en “los Barrancos”, elementos que destacan entre el paisaje natural.

En la Plaza de España, frente al Ayuntamiento, se puede contemplar el monumento al escritor local Antonio Reyes Huertas, consistente en una cabeza de bronce con tratamiento rugoso de la textura sobre un enorme monolito de granito. La obra es del artista barcarroteño Luis Martínez Giraldo, ejecutada en 1980. También de bronce, aunque más reciente, es la obra ubicada en el Parque y que representa el busto de otro hijo ilustre de la villa, el bibliófilo Bartolomé José Gallardo; realizada por el escultor villanovense Ricardo García Lozano.

Es también significativo el dato concerniente a la disputa entre varias localidades y Campanario sobre el origen del Conquistador de Chile Pedro de Valdivia, a cuyo nombre hay dedicada una losa de bronce en la fachada del Ayuntamiento.