Cuentan que un
joven, se acercó a un oasis que estaba a las afueras de un
pueblo, allí se dirigió a un anciano (imaginaos al viejo, barba blanca larga, ojillos pequeños, huidizos) y le preguntó:
.- ¿Que tal gente vive en este pueblo?. A lo que el abuelo respondió:
.- ¿Como es la gente de tu pueblo?, el joven dijo:
¡Oh!, malísima, egoista, cotillas, hurañas, estaba deseando salir de allí, a lo que el anciano apostilló:
.-Pues lo mismo vas a encontrar aquí.
Mas tarde otro joven se acercó al
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