Mi hijo no conoce el
pueblo, pero tanto me ha oido hablar de él que ya lo quiere como suyo, y este año, por fin y después de muchos podré volver. Estoy deseando pasear por sus
calles. Poder ver a la
familia, saludar a toda la gente, aunque a muchos no los conozca ya, y reencontrarme con
amigas con las que tanto disfruté.