Era grande, enorme mas bien diría
Era como un ciclón desbocado
Era el florido verbo desmandado
Era capitán, marinero y vigía.
Era de lo que ya casi no había
Era más todavía, era eso: derroche
Era el uno de día y luego de noche
Era rosa fresca, lo que más quería.
Era galana esencia de poesía
Era llaneando veloz podenco
Era guapo como su elenco.
Era muy ágil galgo en la serranía
Era la misma releche en verso
Era eso y amanuense converso.
Y además era más que eso pues era, amante de sus fantasías, rápido como los vientos que hinchan las marinas velas que se deslizan rozando olas bravías en el estruendo de la galerna. Vientos, que unas veces se remansan como corderitos tiernos y otras, arrasan aquello que a su paso hallan.
Torbellino de pasión, tormentazo tropical ensimismado en sus recuerdos y que si no brilla se apaga igual que se extingue el fuego cuando el oxígeno es incierto.
¡Ahí queda eso!, sin miserias ni estrecheces, con largueza y abundamiento. Que queden bien sentados los cimientos y el que se escuece, que se escueza.
A ti te digo hoy luna llena, que refulges con luz muy blanca y se ve todo en la sierra, ¿serás una luna de yeso?
Salud.
Era como un ciclón desbocado
Era el florido verbo desmandado
Era capitán, marinero y vigía.
Era de lo que ya casi no había
Era más todavía, era eso: derroche
Era el uno de día y luego de noche
Era rosa fresca, lo que más quería.
Era galana esencia de poesía
Era llaneando veloz podenco
Era guapo como su elenco.
Era muy ágil galgo en la serranía
Era la misma releche en verso
Era eso y amanuense converso.
Y además era más que eso pues era, amante de sus fantasías, rápido como los vientos que hinchan las marinas velas que se deslizan rozando olas bravías en el estruendo de la galerna. Vientos, que unas veces se remansan como corderitos tiernos y otras, arrasan aquello que a su paso hallan.
Torbellino de pasión, tormentazo tropical ensimismado en sus recuerdos y que si no brilla se apaga igual que se extingue el fuego cuando el oxígeno es incierto.
¡Ahí queda eso!, sin miserias ni estrecheces, con largueza y abundamiento. Que queden bien sentados los cimientos y el que se escuece, que se escueza.
A ti te digo hoy luna llena, que refulges con luz muy blanca y se ve todo en la sierra, ¿serás una luna de yeso?
Salud.