Las cosas que pasan cuando el tiempo se pone revuelto, resulta que estoy leyendo otro libro escrito por otro paisano nuestro (voy a batir algún record). Este va de cazadores, segadores de sol a sol, con hoz y espaldas quemadas, aquellos que llevaban en la fiambrera para comer un cacho de tocino y morcilla patatera cocida antes para que dejara sustancia en los cuatro garbanzos que había conseguido la noche anterior su mujer o su madre. De señoritos con caballos blancos y manijeros de confianza. ... (ver texto completo)