LA VENTANA CERRADA.
Quien mira desde afuera a través de una ventana abierta nunca ve tantas cosas como el que mira una ventana cerrada.
No hay objeto más profundo, más misterioso, más fértil, más tenebroso, más deslumbrante que una ventana iluminada por una vela.
Lo que se puede ver al sol es siempre menos interesante que lo que ocurre detrás de un vidrio.
En ese agujero negro o luminoso vive la vida, sueña la vida, sufre la vida.
Más allá de las olas de los techos, descubro una mujer madura, ... (ver texto completo)
Quien mira desde afuera a través de una ventana abierta nunca ve tantas cosas como el que mira una ventana cerrada.
No hay objeto más profundo, más misterioso, más fértil, más tenebroso, más deslumbrante que una ventana iluminada por una vela.
Lo que se puede ver al sol es siempre menos interesante que lo que ocurre detrás de un vidrio.
En ese agujero negro o luminoso vive la vida, sueña la vida, sufre la vida.
Más allá de las olas de los techos, descubro una mujer madura, ... (ver texto completo)