Muchos de nosotros o tan sólo algunos, recordaremos que a la salida de
escuelas, que estaban repartida entre la
Plaza y el
Palacio, nos tropezabamos con los cochinos, que a la misma hora había soltado el porquero del concejo. Los más intrépidos, querían "atacarlos" en la estrecha
calle o calleja de "Calle del
Pozo", "Travesía Cerró", últimamente "Soga de la
Campana". Y inusitamente todos se encaminaban de prisa y corriendo a sus respectivas
cuadras y siempre acertaban. Hasta que vino la moda de las
... (ver texto completo)