Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Los perfumes más sutiles, no se venden por barriles.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Los problemas nunca vienen solos.
Los patos marinos anuncian nieve.
.
Los pollos de enero, hasta las plumas valen dinero.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Los placeres son por onzas, y los males por arrobas.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Los padres a yugadas, y los hijos, a pulgadas.
Los pies del hortelano no estropean lo plantado.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Los ojos son el espejo del alma.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Los pesares envenenan la sangre.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Los perros viejos no ladran inútilmente.