Me llamo Sergio Cuello, soy argentino y vivo en Buenos Aires, Argentina. Udes., se preguntaran y que con eso? y aquí va mi respuesta. El cuento viene que en Valencia hay una niña dulce, tierna, generosa, fuerte como su tierra, frágil como las aguas que golpean las costas de su terruño, y no les cuento su voz de sirena que embrujan cualquier alma, ella es de la bella ciudad de Paterna, donde me cuenta de sus fiestas de Moros y cristianos,sus fuegos artificiales sus pañuelos rojos, sus festividades de virgenes y otras cosas maravillosas que me llevan como el Quijote a luchar con los molinos de vientos, cabalgar por la tierra de los sueños, pero los verdaderos sueños.
Esa niña que se llama Laurita (al agua Patito como le digo yo), es quién me motiva a decirles gracias a sus padres por haber traido al mundo tanta belleza, dignidad, verdad, sinceridad y sobre todo el amor que me enseño a tenerle a Paterna.
Quiero ya que en el mundo las noticias se dividen en muerte, pobreza, dolor, poder, sufrimiento, haya un aire de frescura que me ha dado Laurita (mi Beltrameja).
En el momento más dificil de mi país ella me acompaño con la enteresa de los grandes, me enseño a sacar del dolor la dulzura, de las lágrimas, sonrisas, del miedo la fortaleza de seguir luchando sin perder mis principios y mi amor por mi país Argentina, me curo las heridas con poesías, con una canción de Ana Torroja, que quedo inconclusa por falta de espacio en la memoria de mi ordenador.
Pero lo mas loco de toda esa fortaleza ella estaba esperando una operación que dependia de poder salir que salio perfecta de poder caminar, ella que estaba en una cama me daba sus piernas para poder caminar en el caos de mi país, ella que sufria de dolores terribles, me alimentaba con sus palabras, ella fue y es mi faro a mis contradicciones, mis momentos duros, ella Laurita, Valenciana de Paterna, me enseño a Amar España.
Gracias España por haber parido tan excelente hija, Gracias a cada uno de los españoles que cuidan y protegen a esa joya llamada Laurita.
Gracias a sus niñas que las llamo sus princesitas por darle amor y alegria a su Tía y a José su hermano que ella tiene un gran orgullo.
Espero simplemente que este corresponsal de la vida, de la cotidiana, la que no se escribe en los libros ni se muestra en la televisión, le hagan llegar las GRACIAS POR ENSEñARME A SENTIRME DIGNO ANTE TANTA BARBARIE.
GRACIAS LAURITA MI BELTRAMEJA, MI VALENCIANA DE PATERNA, GRACIAS POR ENSEñARME Y ACOMPAñARME EN LOS MOMENTOS MAS DURO DE MI VIDA
GRACIAS POR NOMBRAR UNA ESTRELLA EN TU CIELO VALENCIANO CUANDO EN FEBRERO MURIO MI MADRE, GRACIAS POR DARLE VIDA A QUIEN ME HA DADO LUZ, GRACIAS POR LA ESTRELLA LLAMADA LULY QUE NUNCA PUDO CONOCER ESPAñA Y TU LA ADOPTASTE, GRACIAS DE CORAZON.
Sergio Cuello.
Esa niña que se llama Laurita (al agua Patito como le digo yo), es quién me motiva a decirles gracias a sus padres por haber traido al mundo tanta belleza, dignidad, verdad, sinceridad y sobre todo el amor que me enseño a tenerle a Paterna.
Quiero ya que en el mundo las noticias se dividen en muerte, pobreza, dolor, poder, sufrimiento, haya un aire de frescura que me ha dado Laurita (mi Beltrameja).
En el momento más dificil de mi país ella me acompaño con la enteresa de los grandes, me enseño a sacar del dolor la dulzura, de las lágrimas, sonrisas, del miedo la fortaleza de seguir luchando sin perder mis principios y mi amor por mi país Argentina, me curo las heridas con poesías, con una canción de Ana Torroja, que quedo inconclusa por falta de espacio en la memoria de mi ordenador.
Pero lo mas loco de toda esa fortaleza ella estaba esperando una operación que dependia de poder salir que salio perfecta de poder caminar, ella que estaba en una cama me daba sus piernas para poder caminar en el caos de mi país, ella que sufria de dolores terribles, me alimentaba con sus palabras, ella fue y es mi faro a mis contradicciones, mis momentos duros, ella Laurita, Valenciana de Paterna, me enseño a Amar España.
Gracias España por haber parido tan excelente hija, Gracias a cada uno de los españoles que cuidan y protegen a esa joya llamada Laurita.
Gracias a sus niñas que las llamo sus princesitas por darle amor y alegria a su Tía y a José su hermano que ella tiene un gran orgullo.
Espero simplemente que este corresponsal de la vida, de la cotidiana, la que no se escribe en los libros ni se muestra en la televisión, le hagan llegar las GRACIAS POR ENSEñARME A SENTIRME DIGNO ANTE TANTA BARBARIE.
GRACIAS LAURITA MI BELTRAMEJA, MI VALENCIANA DE PATERNA, GRACIAS POR ENSEñARME Y ACOMPAñARME EN LOS MOMENTOS MAS DURO DE MI VIDA
GRACIAS POR NOMBRAR UNA ESTRELLA EN TU CIELO VALENCIANO CUANDO EN FEBRERO MURIO MI MADRE, GRACIAS POR DARLE VIDA A QUIEN ME HA DADO LUZ, GRACIAS POR LA ESTRELLA LLAMADA LULY QUE NUNCA PUDO CONOCER ESPAñA Y TU LA ADOPTASTE, GRACIAS DE CORAZON.
Sergio Cuello.