Duérmete, mi niño,
que tengo que hacer,
lavarte la ropa,
ponerme a coser.
A la nana, nana, nana,
a la nanita de aquel
que llevó el caballo al agua
y lo dejó sin beber.
- Vamos a mi quinta,
yo te daré dos:
una para el Niño
y otra para vos,
Señor San José,
Alférez mayor,
Bate la bandera,
que pase el Señor
- Señora Santa Ana,
¿Qué dicen de vos?
-Que soy soberana
abuela de Dios.
- Señora Santa Ana,
¿por qué llora el niño?
- Por una manzana
que se le ha perdido
debajo la cama.
Este nene lindo
que nació de noche,
quiere que lo lleven
a pasear en coche.
Este nene lindo
se quiere dormir,
y el pícaro sueño
no quiere venir.
El sueño cerraba mis ojos.
Me despedí de la ventana
y me quedé pronto dormida
contando estrellas de lana,
contando ovejas dormidas
contado besos robados
contando viejas heridas
Victoria, siempre son preciosas las viejas canciones, besos
Buenas noches Acuario,
Esta mañana estube entretenida, una tal Silvia que se paseo por casi todos los pueblos que yo saludo, suerte que por arte de majia desaparecieron, tu ya me entiendes, Feliznoche
Un besoooooooooooooooo
¿Quién es el paciente que es capaz de esperar a que se agote la paciencia?
La paciencia en un momento de enojo evitara 100 días de dolor.
No te desesperes por tus deseos, tarde o temprano llegarán.
Más vale ser paciente que valiente, más vale vencerse uno mismo que conquistar ciudades...
La paciencia es buena, pero cansa.
Emprende el viaje a Ítaca pero demórate lo más que puedas, haz muchas escalas, teniendo siempre presente tu isla, la que estás buscando. Al final llegas a Ítaca, y ¿qué vas a descubrir? Que la verdadera Ítaca era el viaje.