Dios mio, dame paciencia, ¡Pero dámela ya!
La paciencia es esperar sin quejarse.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
El que pide paciencia a Dios sea sabio pues esta vendrá por las pruebas.
El paciente tolera, mientras el intolerante no tendrá paz.
La clave de la paciencia es hacer algo mientras esperas.
La paciencia es la madre de la ciencia.
Siéntate pacientemente junto al río, y verás pasar flotando el cadaver de tu enemigo.
La paciencia es uno de los mejores caminos para alcanzar nuestros propositos.
A veces la paciencia sólo es un reflejo de la vagancia o de la ignoracia.
La paciencia es un arbol de raices amargas pero de frutos dulces.
La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.
El amor de tu vida no puede escogerse a cara o cruz, la paciencia te llevará hacia él.
Es más inteligente el que tolera que el que grita.
La paciencia es un ejercicio de amor, fe y humildad que hace crecer a las personas.