Este
edificio es una de las máximas obras maestras del modernismo valenciano y una de las viviendas de este estilo mejor conservadas de toda
España. Ménsulas ornamentadas: Los imponentes soportes de
piedra esculpida bajo los
balcones principales muestran volutas (curvas en espiral) y motivos vegetales y florales, un elemento clásico de la
arquitectura Art Nouveau. Rejería de hierro forjado: Se aprecia el elaborado trabajo artesanal de forja en las barandillas de los balcones y en los
ventanales inferiores de la planta baja. Contraste de texturas: La
fachada combina zonas de piedra labrada clara con paños de ladrillo rojizo y azulejos polícromos en las partes superiores, creando un
juego cromático muy llamativo. La impulsora: Fue mandada construir en 1901 por Antonia Navarro Mira, apodada "La Pichocha", una acaudalada y avanzada empresaria de la burguesía local que hizo fortuna con el cultivo y exportación del azafrán.