CALPE: NUNCA SABREMOS LOS MOTIVOS...

NUNCA SABREMOS LOS MOTIVOS
Caminamos sin destino,
ni saber a dónde vamos,
pisamos algún camino
y jamás nos reclamamos.
Somos humanos andantes
que pisamos por las playas,
dicen algunos amantes,
“la vida tiene sus rayas”.
En Calpe las ilusiones
dicen que llegan voladas,
y nos dejan sus razones
en las tardes encantadas.
Ilusiones que despliegan
cuando notan las mañanas,
donde los vientos se pliegan
y las brisas son muy sanas.
No sabremos los motivos
de esas tardes anheladas,
que se ponen adjetivos
en las noches clausuradas.
Vivir en Calpe la noche
entre frases bien llevadas,
es conocer el derroche
de sus olas esperadas.
Cuando miras el Rompeolas
y ves la mar enfadada,
quizá contemplas las olas
con su fuerza embelesada.
Sentir las brisas marinas
en las dulces madrugadas,
mientras vemos sus colinas
que pueden ser escaladas.
En Calpe se ven misterios
con sus sombras endiabladas,
en muchos momentos serios
son cosas imaginadas.
En Calpe las soledades
parecen ser angustiadas,
muchas ocultan verdades
de sus horas marginadas.
G X Cantalapiedra.