El
monumento principal en el centro es la
Iglesia arciprestal de
Santa María, de la cual destacan dos elementos arquitectónicos icónicos: La gran
cúpula de
cerámica vidriada: De un azul intenso, muy característica del barroco valenciano en la región. La esbelta
torre campanario: Que se eleva majestuosa hacia el
cielo. Un detalle histórico interesante: Aunque el templo original comenzó a levantarse en el siglo XVIII, sufrió una demolición casi total durante la Guerra Civil Española en 1937. El
edificio que contemplas hoy en día es una fiel reconstrucción neoclásica iniciada en 1940 y culminada a mediados de la década de 1950, diseñada para imitar fielmente su fisonomía histórica anterior.