Está situado en el centro de un pequeño estanque dentro de este céntrico
jardín, que destaca por ser el
parque público urbano más antiguo de la ciudad, inaugurado originalmente en el año 1836. Esta singular
torre funciona como
refugio y
nido para las palomas del parque. Es una de las imágenes y estampas más tradicionales, queridas y representativas de los
paseos por el casco histórico alcoyano. El
palomar del Parque de la Glorieta es mucho más que un simple refugio para aves; es una pequeña joya arquitectónica que combina funcionalidad y estética dentro del urbanismo del siglo XIX.
Arquitectura singular: La torre está construida combinando
piedra en su base y ladrillo caravista en el cuerpo central. Lo que más destaca es su detallada estructura de madera en la parte superior, rematada por un
tejado de varias vertientes que evoca un estilo rústico y señorial muy propio de la época en la que se reformó el parque.