ES una
antigüa foto, que bien pudiera ser reciente, nuestro símbolo, los viñedos, (que con su
fruto, bien nos animan las veladas), y de fondo
CORDOVIN, con su minúscula
ermita de grandes vistas, y donde uno puede recrear el espíritu, dar rienda suelta a la imaginación... relajar la vista y admirar el hermoso
paisaje de pequeños desniveles, que lo hacen tan diferente y peculiar.