Porqué no escribis algo? es que no veis que el foro se muere.
Porfavor arreglad yá el foro de una vez. Que quiero escribir y no puedo.
Justo encima de la puerta del fondo hay un jarrón totalmente vestido de unos sellos de correos de la epoca de los años 1960.
Parece que estamos en la era. Por el mes de Julio los zagales nos montábamos en los trillos entre las piernas de Celestino o de Francisquillo hasta que volcaba.
Un recuerdo a la tía María Jiménez, con su vestido y su pañuelo negro, pasando como una exhalación con una palangana a rociar el suelo.
¿Sigue estando la mesa de billar?. Si comeis migas llevaros un desatascador.
Una buena vista de la Oliverica. Supongo que estará tomada desde la casa de la Fuensanta. Los comentarios sobre la misma se quedan cortos.Desde el pino se divisa la costa de Mazarrón, cuando no hay boria.
Desde el Collao nos asomábamos a ver subir el coche de línea, que con un chorro
De polvo se divisaba casi saliendo de Lorca.
Por supuesto la vista de noche es de las mas maravillosas que se pueden ver.
Un recuerdo a Angel de Almendricos. Tenían una balsa que en verano la aprovechamos para darnos un buen baño.
Había otra en casa de la tía Bartola y otra en Casete y en Manqueses.Cuando volvíamos al Campico estábamos otra vez para bañarnos.
Me parece, por orden cronológico, que los curas por mí conocidos fueron:
Don Francisco, don Ramón, don Gabriel, don Serafín y don Jose.
De don Francisco apenas recuerdo algo.Sé que le gustaba el futbol. Don Ramon vino con su madre y de vez en cuando con su hermano Jesús.A don Serafín le gustaba la música y tenía tocadiscos con discos de zarzuelas.Tenía un poco de mala leche. De don Jose recuerdo que trajo el primer televisor al Campico.Fue alucinante, teniendo en cuenta que todavía no había luz ... (ver texto completo)
La casa en obras de la izquierda fué de la tía Antonia, al lado, más arriba, la tienda de Francisco e Isabel, donde aparte de ser el primer sitio de "tapeo", fué también casino, jugándose las copas de anís, quiero recordar mesas jugando al subastao con Diego, Celestino, Paco el palero, Pedro, El Sordo, don Tirso, Gonzalo, Paco el de La Venta, Francisquillo, el Pinche...
En el atrio, por la noche, después del rosario con letanía en latín puro y duro dirigido por manuel el ciego, acostumbrabajos a jugar los críos y no tan críos a la una la mula, entre ellos recuerdo a Domingo Oliva, Manolín el de Esperanza, Ginés, Enrique de de.Tirso, Perico el de La Cañá, su hermano Angel. Después se incorporaban el Celestino, Perico.

Las zagalicas, sentadas, jugaban a las prendas, se hacían bailes (por supuesto sin tocar carne).
La casa de la izquierda, de Teresa la de don Tirso, anexa a la del "Canana", gitano que llegó por los años 1960, con su madre, desde Barcelona, porque tenía familiares en el Campico. Al principio se alojaron al lado del cementerio, lugar insalubre y nada higiénico. Era un buen hombre.
Corresponde, me parece, a la punta de las casas.En la misma calle vivía el tio Francisco, patriarca de "los poyos", con su hijo Bartolo.
Cuando venía el autobús desde Lorca, con pasajeros, correos, se concentraba todo el pueblo aquí.
A la izquierda, la casa de de. Tirso y deª.Esther. Todas las mañanas, en verano,
Con su mecedora y su libro, de.Tirso tomaba el fresco y, de vez en cuando, un saludo a la Simona cargada de leña, a Isabel "la rosá", a Juana, "la panocha", a Diego Raja, caballero simpático donde los haya.