Mis padres son Lorquinos, yo no vivo allí, pero he visto y sentido la
Semana Santa Lorquina desde niña, por eso no ceso de ofrecerla a los
amigos de fuera de
Murcia. Porque sabemos que es de un valor incalculable y digno de ver. No falla: todos los años, vuelven. Y no solos sino con más amigos. Sobretodo convertidos en AZULES. Jma.