Eso es cargarle el muerto al presidente de los
caballos del vino, cuya responsabilidad es la de que los caballistas lo pasen bien, no cuidar del patrimonio de los caravaqueños, que es cosa de los que nos gobiernan.
Por tanto, es el
Ayuntamiento el que tiene que dar su opinión, o más bien, poner los medios para que sitios tan bonitos que tenemos como las
Fuentes no se vean perjudicadas o lo sean lo mínimo posible, prohibiendo entre otras cosas, eventos multitudinarios, fuegos, tirar basura, etc.
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