La
Plaza del Cardenal Belluga es uno de los
rincones más hermosos de nuestra ciudad. Tras la última reforma ha quedado un poco "dura". El
edificio de Moneo, fantástico, clásico, excepcional. No les gusta a los cazurros que hubiesen colocado en su lugar algo con más perifollo.
Lo peor de
Murcia, nuestros políticos. Son la mediocridad personificada.