Cada año que pasa son más los festeros que en la mañana del día dos se visten de moros y cristianos para disfrutar de ese día pero de otro modo, no de caballista. Lo único que ocurre es que hay todavía cábilas que apenas son cuatro los que le gustaría salir y al final se queda todo en agua de borrajas. Pues en la cábila de las rifeñas, hace muchos años que se propuso esto pero todo quedó en eso, en una propuesta. Los tiempos han cambiado y por ejemplo si al final se propone entre nuestra cábila y ... (ver texto completo)