Para mi
los Urrutias significan mucho. Esos meses debajo de la
palmera por el dia por la
noche jugando a las cartas, fumandonos nuestros primeros cigarros, bebiendo nuestros primeros litrillos. Ahora ya con treinta y tantos me da mucha pena porque ya no queda casi nadie de la pandi, y me paso tres meses recordando aquellas
barbacoas tan bonitas. Espero que algún dia mis hijos puedan apreciar ese lugar que para mi ha sido tan especial y en el que he sido tan
feliz.