Pasar hambre no es ninguna deshonrra para el que la pasa, sí lo es para el que la hace pasar a todo un
pueblo y además lo mata y le miente sin ningún escrúpulo. Mirad detenidamente los grabados de goya y encontrareis mil y un motivos para desear una paz justa, pero que no sea la de los
cementerios. No existe heroísmo en matar, pero sí ignominia en mirar para otro lado mientras no seas tú al que asesinan. Carot Rovira parece que de eso sabe mucho.