Bueno, ya sabemos que Carillo es un demócrata por accidente, así que no nos extrañe que haga ese tipo de manifestaciones. Tuvo la suerte de pertenecer en un momento clave a un partido, hoy fuera casi ya de circulación, que entonces tenía tirón por ser un símbolo de la lucha anti-fascista. Lo que ocurre es que tan malo era uno como otro, después se vió. Lo que ocurrió es que se tuvo que amoldar y conformar con lo que aquellos tiempos le ofrecieron, que es un perdón y un hueco en la historia de la ... (ver texto completo)