Para mitologías, prefiero la griega. Es asombroso que a estas alturas, en el siglo XXI, todavía puedan creerse todas estas historietas tan absurdas. A ver cuándo llega el día en el que los seres humanos aprendan a vivir desde sí mismos, sin temor a demonios y sin reverencias a divinidades, que, las pobres, como no existen, nada pueden hacer: Ni mandar, ni juzgar, ni premiar, ni castigar. Además, ¿qué derecho tendrían a imponernos su voluntad? Debemos aprender a vivir desde nosotros mismos, desde
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