Espero que jamás tengamos que volver a ver una guerra entre hermanos , ni nuesto hijos, ni los hijos de nuestros hijos... Nadie. Sufrir una guerra es horrible pero que encima acabase y no tener oportunidad de volver a rehacer la vida con normalidad, es peor, eso es estar muerto en vida. Pobre gente la que tuvo que trabajar y morir para erigir ese mausoleo, monumento a la mezquindad del hombre. Se me revuelve el estómago. Ojalá no volvamos a ver nada parecido.