Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Nadie da nada, a cambio de nada.
La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
A veces estamos demasiado dispuestos a creer que el presente es el único estado posible de las cosas. (Proust, Marcel).
Donde hay patron, no manda criado.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prision.
El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país. (Descartes, René).
Cuando llueve, no todos nos mojamos.
El camino de la juventud lleva toda una vida. (Picasso, Pablo).
A quien Dios no le dio hijos, el diablo le dio sobrinos.
Fea con gracia, mejor que necia y guapa.
A los viejos les gusta dar buenos consejos, para consolarse de no poder dar malos ejemplos. (Rochefoucauld, François de la).
El que nacio para estropajo, no sale del fregadero.
La sonrisa abre más puertas que todas las llaves del mundo.