Nidificación: Ambos sexos construyen un nido, de hojas de juncos o carrizos, encima del agua, en lecho de carrizos; nido revestido con flores de junco por el macho; puesta, abril-julio, de 5 a 7 huevos blanco cremoso, manchados y finamente rayados de pardo; incubación, de unos 13 días, por ambos sexos; la pollada, cebada por los padres, vuelan después de 9 ó 12 días; dos crías o más.
Identificación: Dorso leonado, cola larga; la "barba" del macho es más bien un "mostacho" corrido; la hembra no tiene negro en la cabeza ni en las cobertoras de la cola.
Cuando se ha concluido la reproducción, los jóvenes se separan muy pronto de sus progenitores reuniéndose en pequeños bandos hasta que, en el invierno, el frío les induce a agruparse en mayor cantidad, a veces hasta varias docenas, y vagabundean por la zona.
Pasado el invierno las parejas de bigotudos se preparan para la nidificación. El macho levanta las plumas de la coronilla, esponja sus bigotes y abre la cola; la hembra, extendiendo también la cola, responde con una especie de danza y a veces la pareja se eleva al tiempo en un lento vuelo.
Aun amparándose unos a otros, los bigotudos, así llamados por las características marcas del macho, sufren fuertes pérdidas que amenazan su supervivencia cuando los inviernos son excesivamente crudos.
El macho, de sobria librea y oscuros «bigotes», cobija bajo el ala a su hembra, de plumaje más apagado, formando ambos una pelota de plumas.
EL BIGOTUDO:

En los fríos días invernales, cuando en el inmenso carrizal brilla la escarcha, unos pequeños pájaros de cola larga se apelotonan en las cañas tratando de conservar el calor vital.
Alimentación: Se alimenta principalmente de plantas acuáticas, algas, plantas de marismas, hierbas, musgos, etc..

Hábitat: Costas, praderas de ríos, estuarios.
Pone de 3 a 5 huevos, blanco cremoso; la incubación, sólo por la hembra dura unos 24-26 días; pollos nidífugos.
Nidificación: Anida en lugares llanos cerca del agua, colonialmente, en islas, costas, valles de ríos, etc. El nido consiste en una ligera depresión con hierbas, musgo y plumón.
Patas y pico negros. Los jóvenes carecen de mancha blanca en el cuello y son más barreados.
Resto de las partes superiores, gris pardo-oscuro a pizarra; cobertoras superiores de la cola, blancas; partes inferiores, gris pizarra, gris pardo claro o pardo según las razas; más o menos barreado en los flancos.
Identificación: Cabeza, cuello, pecho y dorso anterior, negros; con una pequeña mancha blanca en los lados del cuello, más o menos desarrollada.
Para observarlas en España hay que dirigirse a las orillas del Cantábrico y de Galicia, donde llegan cada invierno, pero en muy bajo número puesto que su área de invernada habitual termina más al norte, en Francia.
Así se ha comprobado que la especie no logra reproducirse sino un año sobre tres en promedio. La causa de estas variaciones es el rigor del verano ártico. Si nieva en el momento de las eclosiones, el fracaso puede ser total.