NO ESTAMOS SOLOS EN LA DEVASTACIóN. BADILLA, EN ESTE CASO CON APOYO DEL PP.
BOADILLA DEL MONTE / Cortarán miles de encinas y harán chalets para ricos
Adiós al segundo pulmón de Madrid
Por Elena de Regoyos
Periodista Digital
Lunes, 14 de noviembre 2005
Hay lugares que parecen intocables. Nadie imaginaba pasar por Boadilla del Monte y en lugar de encontrar el bosque mediterráneo que lleva ahí cientos de años ver una especie de Los ángeles de San Rafael para banqueros. Ya pasa y ahí la Ciudad de la Banca hecha por Don Emilio Botín. Por si eso fuera poco, Azata S.A. -una empresa denunciada por los ecologistas por construir en el Parque Natural de Cabo de Gata un hotel de 800 habitaciones- va arrasar el histórico encinar para levantar una urbanización para super-ricos madrileños. Todo ello con el apoyo de Arturo González Panero, alcalde del PP.
Dicen que Boadilla se ha convertido en el pueblo "todo a cien", porque no hay vivienda en el municipio que cueste ahora menos de 100 millones de las antiguas pesetas y José Domingo Rodríguez Losada, dueño de Azata S.A. Parece empeñado en que pase a llamarse "todo a trescientos".
Si los sufridos ecologistas y el respeto al medio ambiente no lo impiden, Rodríguez Losada sembrará de mansiones lo que es todavía el segundo pulmón verde de Madrid. Del día a la noche, con el respaldo aparente de Arturo Panero -el mismo alcalde que facilitó al banquero Botín uno de los pelotazos urbanísticos más espectaculares que se recuerdan en la Comunidad de Madrid- miles de árboles desaparecerán y con ellos una pieza esencial en el equilibro medioambiental de la capital de España.
El proyecto lleva como nombre La Alcazaba de Boadilla. Ha sido diseñado por el arquitecto Leopoldo Arnaiz, quien sólo hace dos años apareció como imputado, junto al ex alcalde de Alcorcon, Pablo Zuñiga, en un affaire de recalificaciones fraudulenas, que se conoce como el Escándalo de Compodón.
En aquel asunto y como figura en el escrito del fiscal Emilio Valerio, estaban también implicados los constructores Francisco Bravo y Francisco Vázquez, a su vez relacionados con la espantada que dieron los transfugas Eduardo Tamayo y Teresa Saez en la Asamblea de Madrid.
El Monte de Boadilla es un impresionante paraje de bosque mediterráneo, un encinar centenario con ejemplares únicos alguno de los cuales ya estaba allí cuando la Duquesa de Alba posaba para Goya en el ahora deteriorado Palacio de Godoy, donde próximamente se rodará la película “Los fantasmas de Goya”.
No han dudado en llamar a este bosque vegetación escasa con arbolado disperso
En ese privilegiado lugar –no sólo por su belleza, sino por su valor ecológico en el noroeste de la capital de España- es donde la Inmobiliaria AZATA SA se dispone a construir la Urbanización para Altos Ejecutivos más lujosa y exclusiva de toda la Comunidad de Madrid.
La zona, como demuestra lo ocurrido en la vecina Majadahonda, ha sido ya de sobra devastada por la construcción, pero la voracidad no parece tener límites. Dispuesto a pasar por donde sea, José Domingo Rodríguez Losada no ha dudado en calificar este bosque “vegetación escasa con arbolado disperso”, evitando así todos los informes preceptivos, entre ellos el de Medio Ambiente.
BOADILLA DEL MONTE / Cortarán miles de encinas y harán chalets para ricos
Adiós al segundo pulmón de Madrid
Por Elena de Regoyos
Periodista Digital
Lunes, 14 de noviembre 2005
Hay lugares que parecen intocables. Nadie imaginaba pasar por Boadilla del Monte y en lugar de encontrar el bosque mediterráneo que lleva ahí cientos de años ver una especie de Los ángeles de San Rafael para banqueros. Ya pasa y ahí la Ciudad de la Banca hecha por Don Emilio Botín. Por si eso fuera poco, Azata S.A. -una empresa denunciada por los ecologistas por construir en el Parque Natural de Cabo de Gata un hotel de 800 habitaciones- va arrasar el histórico encinar para levantar una urbanización para super-ricos madrileños. Todo ello con el apoyo de Arturo González Panero, alcalde del PP.
Dicen que Boadilla se ha convertido en el pueblo "todo a cien", porque no hay vivienda en el municipio que cueste ahora menos de 100 millones de las antiguas pesetas y José Domingo Rodríguez Losada, dueño de Azata S.A. Parece empeñado en que pase a llamarse "todo a trescientos".
Si los sufridos ecologistas y el respeto al medio ambiente no lo impiden, Rodríguez Losada sembrará de mansiones lo que es todavía el segundo pulmón verde de Madrid. Del día a la noche, con el respaldo aparente de Arturo Panero -el mismo alcalde que facilitó al banquero Botín uno de los pelotazos urbanísticos más espectaculares que se recuerdan en la Comunidad de Madrid- miles de árboles desaparecerán y con ellos una pieza esencial en el equilibro medioambiental de la capital de España.
El proyecto lleva como nombre La Alcazaba de Boadilla. Ha sido diseñado por el arquitecto Leopoldo Arnaiz, quien sólo hace dos años apareció como imputado, junto al ex alcalde de Alcorcon, Pablo Zuñiga, en un affaire de recalificaciones fraudulenas, que se conoce como el Escándalo de Compodón.
En aquel asunto y como figura en el escrito del fiscal Emilio Valerio, estaban también implicados los constructores Francisco Bravo y Francisco Vázquez, a su vez relacionados con la espantada que dieron los transfugas Eduardo Tamayo y Teresa Saez en la Asamblea de Madrid.
El Monte de Boadilla es un impresionante paraje de bosque mediterráneo, un encinar centenario con ejemplares únicos alguno de los cuales ya estaba allí cuando la Duquesa de Alba posaba para Goya en el ahora deteriorado Palacio de Godoy, donde próximamente se rodará la película “Los fantasmas de Goya”.
No han dudado en llamar a este bosque vegetación escasa con arbolado disperso
En ese privilegiado lugar –no sólo por su belleza, sino por su valor ecológico en el noroeste de la capital de España- es donde la Inmobiliaria AZATA SA se dispone a construir la Urbanización para Altos Ejecutivos más lujosa y exclusiva de toda la Comunidad de Madrid.
La zona, como demuestra lo ocurrido en la vecina Majadahonda, ha sido ya de sobra devastada por la construcción, pero la voracidad no parece tener límites. Dispuesto a pasar por donde sea, José Domingo Rodríguez Losada no ha dudado en calificar este bosque “vegetación escasa con arbolado disperso”, evitando así todos los informes preceptivos, entre ellos el de Medio Ambiente.