Carta abierta a los políticos de izquierda de la España actual
Considero urgente la imposición de un impuesto para todos los pisos que permanezcan vacios, en aras a terminar con la picaresca aberrante y con la penosa situación que todos, absolutamente todos contemplamos y sufrimos.
El Estado debe controlar las enormes tasas y trato abusivo que aplican, con total impunidad y cinismo, las empresas inmobiliarías; igualmente es imprescindible derogar la LRAU y supervisar la actividad urbanística que desarrollan constructoras, promotoras y empresas vinculadas al sector de la construcción.
No es normal ni aceptable el descontrol y el caos urbanístico e hipotecario que padecemos y sufrimos los ciudadanos de a pie cuando existen más de 1 millón de viviendas vacias en todo el territorio nacional.
¿Qué demonios hace el gobierno central para acabar definitivamente con la obscena precariedad urbanística, el denigrante y acelerado caos ambiental, el castrante trabajo basura y el desmantelamiento de la sanidad y educación pública?
Nacen nuevas patologías psico-sociales gracias al caos emocional, laboral, urbanístico, ambiental, educacional, moral que el sistema neoliberal impone con sus totalitarios comportamientos económicos. Vivimos sumergidos en una nueva era, carente de referentes y valores éticos solidarios, equilibrados y trascendentes.
Tengo la triste y extraña sensación que ante el desolador panorama, es mejor que el Estado desaparezca y que todas las instituciones públicas se disuelvan, pues no mueven un dedo ni tienen verdadero interés en poner un mínimo de orden y racionalidad a la actual desesperante situación de violencia urbanística, educativa, informativa, social y laboral que impregna todos nuestros momentos, todos nuestros días...
Decepcionante el silencio y la pasividad de la izquierda ante los verdaderos y acuciantes problemas que a todos nos afectan e inquietan...
Para este viaje, no hacía faltan alforjas ni vender el cambio tranquilo...
Y dejen de hacer expos, olimpiadas, forums, copas de América, congresos, comités de sabios y otras zarandajas. Para resolver los problemas diarios no hace falta inventar el agua cada 5 minutos, pues todos tenemos soluciones sencillas, claras y eficaces para aplicar y desarrollar en aras a mejorar y hacer habitable nuestra vida, nuestro entorno, nuestra realidad inmediata y tangible. Sobran soluciones pero faltan compromisos e interés por hacer las cosas bien y serenamente. Sobran políticos e iluminados y faltan ciudadanos.
Hay demasiadas recalificaciones innecesarias, excesiva presión urbanística y destrucción ambiental en todo el litoral del Mediterráneo... Hay grandes proyectos que carecen de sentido y lógica... Pero lo peor no es que esas iniciativas se desarrollen gracias a la iniciativa privada de los grandes bancos y empresarios; lo que realmente me repugna e irrita es que el gobierno de Zapatero y el conjunto de la izquierda oficial aliente, apoye y respalde eventos que no aportan ningún bienestar ni beneficio estable y sistemático a la población. Los Forums, Copas de América, Olimpiadas, Expos... Son pan para hoy y hambre para mañana.
Mientras tanto nos queda observar como el único sector que realmente sigue activo es el que gira en torno a los bancos, los notarios, promotores urbanísticos, especuladores... Y nace y se consolidan las mafias al socaire del gran mercado persa que constituye todo lo que envuelve a la nueva Dictadura del Ladrillo.
Hay un gobierno paralelo en España. Y ese gobierno no tiene sede en Madrid y carece de un parlamento y de unas instituciones visibles. Los ciudadanos corremos serio peligro si no denunciamos y exigimos a nuestros representantes que acaben con la locura ambiental y urbanística.
Antonio Marín Segovia.
Considero urgente la imposición de un impuesto para todos los pisos que permanezcan vacios, en aras a terminar con la picaresca aberrante y con la penosa situación que todos, absolutamente todos contemplamos y sufrimos.
El Estado debe controlar las enormes tasas y trato abusivo que aplican, con total impunidad y cinismo, las empresas inmobiliarías; igualmente es imprescindible derogar la LRAU y supervisar la actividad urbanística que desarrollan constructoras, promotoras y empresas vinculadas al sector de la construcción.
No es normal ni aceptable el descontrol y el caos urbanístico e hipotecario que padecemos y sufrimos los ciudadanos de a pie cuando existen más de 1 millón de viviendas vacias en todo el territorio nacional.
¿Qué demonios hace el gobierno central para acabar definitivamente con la obscena precariedad urbanística, el denigrante y acelerado caos ambiental, el castrante trabajo basura y el desmantelamiento de la sanidad y educación pública?
Nacen nuevas patologías psico-sociales gracias al caos emocional, laboral, urbanístico, ambiental, educacional, moral que el sistema neoliberal impone con sus totalitarios comportamientos económicos. Vivimos sumergidos en una nueva era, carente de referentes y valores éticos solidarios, equilibrados y trascendentes.
Tengo la triste y extraña sensación que ante el desolador panorama, es mejor que el Estado desaparezca y que todas las instituciones públicas se disuelvan, pues no mueven un dedo ni tienen verdadero interés en poner un mínimo de orden y racionalidad a la actual desesperante situación de violencia urbanística, educativa, informativa, social y laboral que impregna todos nuestros momentos, todos nuestros días...
Decepcionante el silencio y la pasividad de la izquierda ante los verdaderos y acuciantes problemas que a todos nos afectan e inquietan...
Para este viaje, no hacía faltan alforjas ni vender el cambio tranquilo...
Y dejen de hacer expos, olimpiadas, forums, copas de América, congresos, comités de sabios y otras zarandajas. Para resolver los problemas diarios no hace falta inventar el agua cada 5 minutos, pues todos tenemos soluciones sencillas, claras y eficaces para aplicar y desarrollar en aras a mejorar y hacer habitable nuestra vida, nuestro entorno, nuestra realidad inmediata y tangible. Sobran soluciones pero faltan compromisos e interés por hacer las cosas bien y serenamente. Sobran políticos e iluminados y faltan ciudadanos.
Hay demasiadas recalificaciones innecesarias, excesiva presión urbanística y destrucción ambiental en todo el litoral del Mediterráneo... Hay grandes proyectos que carecen de sentido y lógica... Pero lo peor no es que esas iniciativas se desarrollen gracias a la iniciativa privada de los grandes bancos y empresarios; lo que realmente me repugna e irrita es que el gobierno de Zapatero y el conjunto de la izquierda oficial aliente, apoye y respalde eventos que no aportan ningún bienestar ni beneficio estable y sistemático a la población. Los Forums, Copas de América, Olimpiadas, Expos... Son pan para hoy y hambre para mañana.
Mientras tanto nos queda observar como el único sector que realmente sigue activo es el que gira en torno a los bancos, los notarios, promotores urbanísticos, especuladores... Y nace y se consolidan las mafias al socaire del gran mercado persa que constituye todo lo que envuelve a la nueva Dictadura del Ladrillo.
Hay un gobierno paralelo en España. Y ese gobierno no tiene sede en Madrid y carece de un parlamento y de unas instituciones visibles. Los ciudadanos corremos serio peligro si no denunciamos y exigimos a nuestros representantes que acaben con la locura ambiental y urbanística.
Antonio Marín Segovia.