MADRID: Vengo de la ciudad: He paseado sus avenidas, sus calles...

Vengo de la ciudad: He paseado sus avenidas, sus calles estrechas, sus plazas donde paseaba la multitud. me he detenido en alguno de esos grandes almacenes, donde las gentes hacen sus compras... multitud de luces de colores alumbraban las avenidas y edificios... y me he querido acercar... por senderos de barro hasta uno de esos barrios (si se pueden llamar así) pobres donde todo era silencio...
Atrás habían quedado las avenidas y plazas bulliciosas. Me lejaba de las gentes que caminando, despacio o, aprisa la mayoría de ellas; parecían ignorarse. Unos caminaban solitarios y solos. Otros en pareja dejaban caer sus risas despreocupadas, en la noche bajo las luces que se alumbran. Miles: Millones de luces de colores, que una vez lejos de ellas, en esa oscura calleja, salpicada de chabolas, se me antoja una burla Miro hacia el cielo; bajo este una capa de nubes oculta las estrellas. Doy una vuelta sobre mi mismo: las luces aún lejanas resplandecen. A medida de que la noche avanza, el frío se hace mas intenso. En algún rincón, me consta que alguien se arropa con cartones. Aquí mismo a mi alrededor, detrás de cada, puerta, en medio de ese silencio... alguien llora,! Si, se que alguien llora, porque el frío del mudo y de la noche me lo está diciendo. Puede que alguna de aquellas gentes con las que me crucé en plazas o avenidas... algunas gentes meditativas, que se han detenido y arrojado en una caja de cartón u otro utensilio alguna moneda... ya lo han olvidado, al igual que yo, cuando deje el ordenador y me siente en un cómodo sillón, frente al televisor, o leyendo algún periódico...
Mas de nueve millones de bombillas adornan la ciudad-leo-
¿Cuantos días?-Me pregunto al instante. Se acerca Navidad-Prosigo, y, me pregunto: ¿son necesarios tantos días de alumbrado? Mas de dos millones y medio el gasto en alumbrado... ¿donde está la crisis? ¿La tengo yo en mi cerebro, o aquellos que propician lo que en este momento se me antoja un disparate, del que siento vergüenza? Y prosigo en mis cálculos: Suponiendo que, los días mas señalados, día y noche permanecieran todas las bombillas adornando villancicos... con medio millón habría suficiente, y, estas chabolas podrían dar paso a otras, mas decentes, donde personas ya de edad y niños, podrían calentarse... Pero yo solo puedo lanzar esta idea, sin dejar de pensar que se quedará solo en eso en una idea, de uno que ha votado, a quienes deciden.
Y que, si en este momento, reaparece una imagen de un cuerpo acurrucado, en cualquier parte, tiritando de frío. Unas manos que aparecen agarradas a una manta deshilachada, y que ocultan tal vez un rostro lloroso en la noche... HACIA LA NOCHE EN QUE SE CELEBRA EL NACIMIENTO DE UN NIÑO. Este rostro: ¿escuchará los villancicos? ¿está con ELLOS, AQUEL NIÑO YA HOMBRE? ¿Llorará CON ELLOS? Me gustaría creer que si. Pero sobre todo me gustaría que muchos hombres se acercaran, a los días fríos, donde a cada segundo alguien llora.
Se que seguiré "en mi locura" y me acercaré de nuevo a ese rincón olvidado uno de de estos días, como igualmente se que mi presencia, va a servir de muy poco.
Es mi rezo. Es mi locura. Es mi:
LIBERTAD.