La Puerta del Sol ha amanecido con una nueva versión del icónico Oso y el Madroño, reinterpretada con el colorido y ancestral arte wixárika. La instalación, que ha captado la atención de madrileños, visitantes y usuarios de redes sociales, se ha convertido en uno de los atractivos culturales de la semana en torno a la Feria Internacional de Turismo, donde México participa como país invitado. La obra, creada por el artista plástico y promotor cultural mexicano César Menchaca, toma el principal símbolo de la ciudad de Madrid y lo transforma con la técnica huichol, caracterizada por sus millones de cuentas de chaquira de intensos colores.