A veces me da la impresión que nuestro presidente tiene un cierto resentmiento hacia algo o hacia alguien, el caso es que es verdad que en su afán de supuestamente acabar con el terrorismo se está poniéndo al lado de estos más que al de la ciudadanía y de los familiares de los asesinados. Es como si padeciera el síndrome se Estocolmo..., quizas sea un poco exagerado pero es que sus últimas manifesaciones dan que pensar.
RGS.
RGS.