Si usted, Doña Paula, no permite ser contestada y a todo hay que decirle amén, desde luego que merece ser dejada en paz.Usted es esclava de lo que escribe y se supone que responsable de su ideología.Cualquiera que repase sus escritos, no de hoy, puede darse una idea de por donde camina, cosa respetable y de lo que jamás he pretendido reirme.Sinceramente, todo el mundo tiene derecho a equivocarse como quiere.Por otra parte, sepa que el verbo mandar tiene diversas aceptaciones en nuestra rica lengua no solo la imperativa y en un lenguaje coloquial alcanza otro significado.Yo no le daré nunca la espalda, ni siquiera de esa manera elegante típica de damas de cine:a los del golpe en el pecho con aflicción pero arma al cinto, ni un mínimo de confianza.Que tenga o disfrute de un reparador sueño.
El Péndulo de Fucó.
El Péndulo de Fucó.