El chantaje del sanguinario etarra dio sus frutos y el mismo día que fue trasladado a un hospital de San Sebastián, con su pena de prisión ya atenuada por el Gobierno, anunció que dejaba su huelga de hambre. Ahora, anuncia El País a toda página, "De Juana hace salidas del hospital en coche particular bajo vigilancia" y cuenta que "el régimen interno en el hospital que mantiene ahora el recluso etarra es mucho más liviano". El asesino de 25 personas se dedica a hacer compras con su novia cuando sale del centro sanitario para recibir otros tratamientos. Detalla el diario que se mueve en coche particular y está "protegido" por la Ertzaintza para "preservar la integridad".
LD.
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