La denominación
calle de la Sal se conserva desde muy antiguo por ser el sitio donde se expendía esta sustancia. Algunos creen que se denominó también "Red de la Sal". Conforma una de las entradas que airean la popular
plaza, cargada de vegetación en tiempos pasados y comunica la plaza Mayor con la calle de Postas.
En 1876 A. Fernández de los
Ríos anota en su "Guía de
Madrid, manual del madrileño y del forastero", que la calle de la Sal tiene su principio en la de Postas y concluye en la Plaza de la Constitución, que es como se llamaba entonces la Plaza Mayor. Que comprende los números 1 a 5 y 2 a 8, con una longitud de 28 metros lineales y 7 de ancho. Que corresponde al
Barrio de Constitución del distrito de Audiencia.
Es una calleja muy transitada desde tiempos de los Austrias, cuando se decía que sólo Madrid era corte.