Estadio Butarque C. D. Leganés, vista desde zona de banquillos, LEGANES

EL TAPIZ DEL TERRENO DE JUEGO:

Sobre un manto verde, el balón reposa en su centro expectante. El verde respira bajo el cielo radiante, esperando la magia que se avecina.

Es una alfombra de sueños tejidos, donde el sudor se mezcla con la tierra. Un campo de paz que simula una guerra, de triunfos amargos y gritos gemidos.

Huele a mañana, a rocío temprano, a líneas de cal que marcan el destino. Alfombra mullida para el peregrino que corre hacia el arco con pie soberano.

El césped resiste la huella y la prisa, sufre los tacos, acaricia el talento, se alza orgulloso en cada lamento, y estalla en el aire con la última brisa.

Verde testigo, juez mudo y sereno, de los corazones que laten de prisa, en cada victoria que el triunfo precisa, haces del juego un arte terreno.