HOYO DE MANZANARES: EN HOYO DE MANZANARES...

EN HOYO DE MANZANARES
Los jabalís esperando poder destrozar los parques por donde van caminando, En sus grandes conclusiones los jabalís se hacen fuertes, saben que nadie les toca ni pudiera darles muerte. El Picazo va sonando con sus ecos fanfarrones, algunos vecinos gritan exponiendo sus razones. Las praderas van temblando sin encontrar soluciones, dicen que existen humanos que piden reclamaciones. Los jabalís desde el Pardo caminan a tiro fijo, no precisan el respaldo de nadie que de cobijo. Vienen manadas hambrientas de jabalís encarados, que todas puertas revientan en sus pasos dislocados. El miedo guarda la viña, me dijeron siendo niño, los jabalís hacen piña sin entender del cariño. Los perros ladran de noche al ver manadas dañando, ellos conocen el broche de su camino endiablado. Los jabalís herederos conocen el territorio en sus pasos no cuidados dicen que llegan demonios. Las noches son de fantasmas que se sienten ofendidos, sus escopetas cargadas dejan pueblos reprimidos. Desde El Pardo van llegando con sus garras afiladas, dicen que vienen marcando sus más bonitas cañadas. Suenan disparos de noche, la Luna se va angustiada, nadie conoce ese broche de ver la Luna ocultada. En Hoyo de Manzanares tienen la noche estrellada, no sé si ponerles broche a jabalís en manadas. Por El Picazo amanecen muchas huellas marginadas, que tan solo se complacen al ver dulces madrugadas. La Madre Naturaleza nada sabe de distancias, y deja su fortaleza en amargar las estancias. Viendo pasos tenebrosos los perros se ven perdidos, pudieran ser horrorosos el verse comprometidos.
G X Cantalapiedra. 4 – 6 – 2026