LA CUESTA DE LOS PERROS DE HORTALEZA
Hace años más de cuarenta, en Hortaleza existía una calle que popularmente se llamaba La Calle de Los Perros, esta calle bajaba desde la Avenida del Carmen, hasta la esquina de La Plaza de Santos de La Humosa, hoy día dicha calle se llama, Felipe Herranz, donde había una casa baja que posiblemente sus dueños tuvieran más de veinte perros, dicha calle estaba el suelo de barro, no existía asfalto ni nada parecido, el pasar por allí a pie era temeroso, ya que su pavimento estaba con una pequeña zanja producida por las aguas que corrían allí cuando llovía, incluso si circulabas en automóvil era latoso, ya que una cuadrilla de perros sueltos se ocupaban de ladrarte hasta que llegabas al inicio de dicha calle, la mayoría de las personas que bajaban por allí usaban ese nombre, que no figuraba en ningún letrero, Ahora que han pasado muchos años de aquel tiempo de barro y perros sueltos, casi nadie tiene el recuerdo de aquel nombre popular, ante la invasión perruna, aquella casa baja fue demolida, y su suelo asfaltado, más en muchas mentes se ha quedado aquellos tiempos de calle alejada de la normalidad, Son recuerdos de las personas que sufrieron aquellos años donde se decía que vivías en el pueblo de Hortaleza, Hasta los Taxis de Madrid, que vivian en ese antiguo pueblo, llevaban ese cartel del Pueblo de Hortaleza. La historia debe de ser el testigo fiel de nuestro pasado, cuando los pueblos o barrios no conocen su historia, son como hijos huérfanos que no saben cuál son sus padres.
G X Cantalapiedra. 21 – 3 – 2026.
Hace años más de cuarenta, en Hortaleza existía una calle que popularmente se llamaba La Calle de Los Perros, esta calle bajaba desde la Avenida del Carmen, hasta la esquina de La Plaza de Santos de La Humosa, hoy día dicha calle se llama, Felipe Herranz, donde había una casa baja que posiblemente sus dueños tuvieran más de veinte perros, dicha calle estaba el suelo de barro, no existía asfalto ni nada parecido, el pasar por allí a pie era temeroso, ya que su pavimento estaba con una pequeña zanja producida por las aguas que corrían allí cuando llovía, incluso si circulabas en automóvil era latoso, ya que una cuadrilla de perros sueltos se ocupaban de ladrarte hasta que llegabas al inicio de dicha calle, la mayoría de las personas que bajaban por allí usaban ese nombre, que no figuraba en ningún letrero, Ahora que han pasado muchos años de aquel tiempo de barro y perros sueltos, casi nadie tiene el recuerdo de aquel nombre popular, ante la invasión perruna, aquella casa baja fue demolida, y su suelo asfaltado, más en muchas mentes se ha quedado aquellos tiempos de calle alejada de la normalidad, Son recuerdos de las personas que sufrieron aquellos años donde se decía que vivías en el pueblo de Hortaleza, Hasta los Taxis de Madrid, que vivian en ese antiguo pueblo, llevaban ese cartel del Pueblo de Hortaleza. La historia debe de ser el testigo fiel de nuestro pasado, cuando los pueblos o barrios no conocen su historia, son como hijos huérfanos que no saben cuál son sus padres.
G X Cantalapiedra. 21 – 3 – 2026.