Este grandioso edificio, es , aparte de un lugar acogedor por el que me encanta pasearme sin importarme pagar entrada; un enorme exponente de la grandeza española, de cuando occidente estaba regido por España y vivía su máximo apogeo, antagónicamente a la burda y miserable decadencia actual. Felipe II miraba el retrato del rey católico y decía "A él se lo debemos todo". Generaciones de Españoles con mayúscula, españoles que lucharon por su tierra, su cultura y su honor desde entonces engrandecieron ... (ver texto completo)