Estimado Masdlmismo:
Creo que la libertad de expresión está más que garantizada, tranquilo por eso. Personalmente, yo no te la he prohibido, no te he dicho que te vayas, ni que dejes de opinar ni nada de eso y además te he respondido siempre a tus comentarios, cosa que demuestra que para mi el diálogo es importante.
Yo no he calificado tus opiniones de xenófobas por no estar de acuerdo con las mías. Las he calificado así , porque así las interpreto. Es muy posible que tu no seas de esa forma, vamos estoy seguro, pero algunas veces el subconsciente nos traiciona y decimos cosas que se pueden interpretar de muchas maneras, sobretodo cuando se responden a otros contertulios que te han podido sacar de quicio y luego la pagas conmigo porque me atrevo a decir la pura verdad, que no es exclusiva de El álamo, es un defecto nacional que podemos observar en cualquier pueblo y que por suerte afecta a una minoría de personas. Cuando alguien nuevo viene a nuestro grupo de amigos, se dan miradas recelosas. Cuando alguien nuevo viene a mitad de curso al colegio, los chavales le examinan con lupa para ver si tiene bichos. Cuando alguien nuevo viene a vivir a nuestra comunidad de vecinos, los cuchicheos se oyen más que los gritos y así sucesivamente. No estoy hablando de personas de otra raza, que también es grave, sino de españoles iguales ante la ley y con la libertad de vivir en cualquier parte de nuestro territorio nacional con los mismos derechos que los demás y sin que por ello tengamos que dar las gracias a nadie.
Te contaré una anécdota:
El otro día me estaba tomando una cerveza en uno de los bares de aquí. A mi lado estaban cuatro individuos que eran oriundos de este pueblo y cuya conversación era para no dejar desperdicios. Lo mas suave que llamaron a los chaleteros fue hijos de p. Lógicamente no iba a meterme con semejantes nazis, principalmente porque no merecen la pena. Tal vez de los ocho mil habitantes que tiene El Alamo, solamente haya cien individuos así, pero no veas el ruido que hacen. Por no hablar del daño. Espero que te despegues de ellos y que defiendas, por lo menos con la misma intensidad, a los que aún no siendo de aquí queremos tener un pueblo mejor para todos. Y ya verás que poco hablo de xenofobia.
Vivan las fiestas populares, viva todo El álamo, pero sobre todo, viva la calidad de vida donde quiera que estemos y para todos los que estemos.
Lobo.
Creo que la libertad de expresión está más que garantizada, tranquilo por eso. Personalmente, yo no te la he prohibido, no te he dicho que te vayas, ni que dejes de opinar ni nada de eso y además te he respondido siempre a tus comentarios, cosa que demuestra que para mi el diálogo es importante.
Yo no he calificado tus opiniones de xenófobas por no estar de acuerdo con las mías. Las he calificado así , porque así las interpreto. Es muy posible que tu no seas de esa forma, vamos estoy seguro, pero algunas veces el subconsciente nos traiciona y decimos cosas que se pueden interpretar de muchas maneras, sobretodo cuando se responden a otros contertulios que te han podido sacar de quicio y luego la pagas conmigo porque me atrevo a decir la pura verdad, que no es exclusiva de El álamo, es un defecto nacional que podemos observar en cualquier pueblo y que por suerte afecta a una minoría de personas. Cuando alguien nuevo viene a nuestro grupo de amigos, se dan miradas recelosas. Cuando alguien nuevo viene a mitad de curso al colegio, los chavales le examinan con lupa para ver si tiene bichos. Cuando alguien nuevo viene a vivir a nuestra comunidad de vecinos, los cuchicheos se oyen más que los gritos y así sucesivamente. No estoy hablando de personas de otra raza, que también es grave, sino de españoles iguales ante la ley y con la libertad de vivir en cualquier parte de nuestro territorio nacional con los mismos derechos que los demás y sin que por ello tengamos que dar las gracias a nadie.
Te contaré una anécdota:
El otro día me estaba tomando una cerveza en uno de los bares de aquí. A mi lado estaban cuatro individuos que eran oriundos de este pueblo y cuya conversación era para no dejar desperdicios. Lo mas suave que llamaron a los chaleteros fue hijos de p. Lógicamente no iba a meterme con semejantes nazis, principalmente porque no merecen la pena. Tal vez de los ocho mil habitantes que tiene El Alamo, solamente haya cien individuos así, pero no veas el ruido que hacen. Por no hablar del daño. Espero que te despegues de ellos y que defiendas, por lo menos con la misma intensidad, a los que aún no siendo de aquí queremos tener un pueblo mejor para todos. Y ya verás que poco hablo de xenofobia.
Vivan las fiestas populares, viva todo El álamo, pero sobre todo, viva la calidad de vida donde quiera que estemos y para todos los que estemos.
Lobo.